Andrew Garfield sigue defendiendo la posibilidad de un Spider-Man gay: «Cualquiera puede estar dentro de ese traje»
Han pasado más de diez años desde que Andrew Garfield planteó públicamente una pregunta que en aquel momento generó bastante conversación: ¿por qué Spider-Man no podría ser gay? Ahora, el actor ha vuelto a hablar sobre aquella idea y dejó claro que su opinión no ha cambiado. Para Garfield, una de las mayores fortalezas del superhéroe está precisamente en que cualquiera debería poder imaginarse debajo de la máscara.
El tema reapareció durante una entrevista con Entertainment Weekly mientras Garfield promocionaba su nueva película, The Uprising. Al recordar sus declaraciones de 2013, el actor explicó que en aquel momento fueron una especie de “ejercicio de rebeldía” que realmente le importaba.
“Sigo creyendo que cualquiera puede estar dentro de ese traje”, aseguró.
Para Garfield, esa posibilidad forma parte de la razón por la que Spider-Man ha conseguido permanecer como uno de los personajes más populares de la ficción durante tantas generaciones. Cuando alguien observa el traje y la máscara, argumenta, no necesariamente ve un color de piel, un género o una orientación sexual determinada.
“Cualquiera puede proyectarse dentro de ese traje”, explicó el actor al defender una interpretación más amplia del personaje. También señaló que le atrae imaginar un espacio en el que diferentes personas puedan sentirse representadas e incluidas.
La conversación no es nueva para Garfield.
En 2013, mientras todavía protagonizaba la saga de The Amazing Spider-Man, sorprendió al revelar que había conversado con el productor Matt Tolmach sobre la posibilidad de que Peter Parker explorara su sexualidad.
Su propuesta era bastante concreta: imaginaba que MJ podía ser un hombre.
Garfield incluso tenía un actor en mente para interpretar esa versión del personaje: Michael B. Jordan, a quien en ese momento admiraba especialmente por su trabajo en The Wire. El actor llegó a bromear con la posibilidad de mostrar una relación interracial y bisexual dentro de una gran película de superhéroes.
Trece años después, aquella idea nunca llegó a materializarse en las películas de Peter Parker.
Las tres grandes versiones cinematográficas modernas del personaje, interpretadas por Tobey Maguire, Andrew Garfield y Tom Holland, han presentado relaciones románticas con mujeres. Sin embargo, el universo de Spider-Man se ha expandido enormemente desde aquellas declaraciones.
Las películas animadas de Spider-Verse, por ejemplo, ayudaron a popularizar la idea de que detrás de la máscara pueden existir personas completamente diferentes. Miles Morales se convirtió en uno de los Spider-Man más reconocibles de la cultura popular, mientras personajes como Gwen Stacy, Spider-Punk y muchas otras variantes han demostrado hasta qué punto puede ampliarse el concepto.
Los cómics ya dieron además otro paso.
En 2022, Marvel presentó a Web-Weaver, cuya identidad civil es Cooper Coen, un diseñador de moda gay que obtiene poderes arácnidos y se convierte en una nueva variante de Spider-Man. Hasta ahora, sin embargo, ningún Spider-Man abiertamente gay ha ocupado ese lugar en una película live action.
Eso tampoco significa que exista actualmente un proyecto cinematográfico confirmado para hacerlo. Las palabras de Garfield representan su opinión personal sobre lo que el personaje podría llegar a ser, no el anuncio de una futura película de Sony o Marvel.
Pero resulta interesante comprobar que, después de más de una década, continúa defendiendo exactamente la misma idea.
Garfield interpretó a Peter Parker en The Amazing Spider-Man de 2012 y The Amazing Spider-Man 2 de 2014, antes de regresar inesperadamente al personaje en Spider-Man: No Way Home en 2021. Su relación con Spider-Man, por tanto, sigue acompañándolo muchos años después de haber protagonizado su propia saga.
Y quizá por haber estado realmente detrás de esa máscara, su reflexión resulta especialmente sencilla.
Para Andrew Garfield, Spider-Man funciona porque millones de personas pueden mirar el traje e imaginar que son ellas quienes están dentro.
Y si cualquiera puede ser Spider-Man, él sigue preguntándose lo mismo que preguntó en 2013: ¿por qué no?
