Más de 170 figuras judías del entretenimiento defienden a Mark Ruffalo tras acusaciones de antisemitismo
La controversia alrededor de Mark Ruffalo y Paramount acaba de sumar un nuevo capítulo. Más de 170 artistas, escritores, cineastas y otras figuras judías firmaron una carta abierta en defensa del actor, después de que Paramount lo acusara de recurrir a “tropos antisemitas” mientras criticaba la propuesta de fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery.
Entre los firmantes aparecen nombres como Joaquin Phoenix, Hannah Einbinder, Joel Coen, Tony Kushner y Todd Haynes, quienes cuestionan que las críticas políticas o empresariales de Ruffalo sean presentadas automáticamente como antisemitismo. La carta sostiene que este tipo de acusaciones pueden terminar debilitando la lucha contra el antisemitismo real al utilizarse para desacreditar opiniones sobre Israel o sobre determinadas empresas y ejecutivos.
El conflicto comenzó después de que Ruffalo se pronunciara públicamente contra la propuesta de adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount, una operación valorada en aproximadamente 111.000 millones de dólares. El actor ha expresado preocupación por la concentración de poder dentro de Hollywood, pero sus comentarios fueron más allá del aspecto puramente empresarial.
Ruffalo también apuntó contra la familia Ellison, vinculada tanto a Paramount como a Oracle. Larry Ellison, fundador de Oracle y padre del máximo ejecutivo de Paramount, David Ellison, fue mencionado por el actor debido a las relaciones comerciales de Oracle con Israel. Ruffalo sostuvo que la empresa había contribuido tecnológicamente a operaciones militares israelíes y afirmó que la familia Ellison era cómplice de lo que él describió como un “genocidio” contra los palestinos. Esa caracterización corresponde a la postura expresada por Ruffalo y continúa siendo objeto de fuertes disputas políticas y jurídicas internacionales.
Paramount respondió con dureza.
El estudio señaló que le preocupaba ver “tropos antisemitas” utilizados dentro de lo que describió como una disputa empresarial y rechazó las afirmaciones dirigidas contra los Ellison. Otras figuras y organizaciones de la comunidad judía también criticaron al actor, argumentando que algunos de sus mensajes podían reproducir estereotipos históricos relacionados con poder, dinero e influencia judía.
Ruffalo, por su parte, ha negado que sus declaraciones tengan una intención antisemita. Sus defensores establecen una diferencia entre criticar a individuos o compañías concretas por sus decisiones políticas y empresariales, y atacar a las personas por su identidad judía. Ese argumento ocupa un lugar central dentro de la nueva carta abierta.
La discusión ya se ha extendido mucho más allá de Ruffalo.
George Clooney también intervino públicamente durante el Festival de Venecia, defendiendo el derecho del actor a expresar sus opiniones aunque otras personas no estén de acuerdo con ellas. Clooney aprovechó además para manifestar sus propias preocupaciones sobre la creciente concentración de compañías de medios y entretenimiento en manos de un número reducido de propietarios.
La controversia toca varios debates especialmente sensibles al mismo tiempo: la guerra en Gaza, los límites entre las críticas a Israel y el antisemitismo, la influencia política de grandes corporaciones y la concentración empresarial dentro de Hollywood.
Precisamente por eso, la carta no parece destinada a cerrar la discusión.
Lo que sí deja claro es que existe una división considerable incluso dentro de la propia comunidad judía del entretenimiento sobre cómo interpretar las palabras de Ruffalo. Mientras algunos consideran que sus comentarios cruzaron una línea peligrosa, más de 170 figuras judías sostienen ahora públicamente que acusarlo de antisemitismo por esas críticas también puede tener consecuencias perjudiciales.
Una discusión que comenzó alrededor de una gigantesca fusión entre estudios terminó convirtiéndose en uno de los debates políticos más complejos que Hollywood ha enfrentado este año.