OHMYCHERRY - PUBLICACIÓN 1438 - El evento como una extensión de su trabajo filantrópico y con el objetivo de utilizar la música como una plataforma
Lo que comenzó como una enorme iniciativa solidaria de Olivia Rodrigo acaba de duplicar su impacto. Melinda French Gates anunció que igualará los 10 millones de dólares recaudados por Daisy Chain Fields, el festival organizado por Rodrigo, elevando la cifra total destinada a organizaciones que trabajan en beneficio de mujeres y niñas a 20 millones de dólares.
La decisión llega después de que Daisy Chain Fields consiguiera recaudar 10 millones de dólares durante su primera edición, celebrada el pasado fin de semana. Rodrigo creó el evento como una extensión de su trabajo filantrópico y con el objetivo de utilizar la música como una plataforma para apoyar iniciativas relacionadas con los derechos, la seguridad y las oportunidades de mujeres y niñas.
Ahora, French Gates ha decidido llevar ese resultado un paso más allá.
A través de Pivotal, la organización que fundó para impulsar el progreso social y ampliar el poder y la influencia de las mujeres, la filántropa igualará la cantidad conseguida por el festival. Eso significa que cada dólar generado por Daisy Chain Fields tendrá, en términos prácticos, el doble de impacto.
La nueva cifra conjunta alcanza así los 20 millones de dólares.
Los fondos serán distribuidos entre organizaciones sin fines de lucro dedicadas a beneficiar a mujeres y niñas, continuando una línea de trabajo que Rodrigo ya había establecido a través de su iniciativa Fund 4 Good. La cantante lanzó este proyecto en 2023 coincidiendo con su GUTS World Tour, destinando parte de las ganancias de sus conciertos a organizaciones comunitarias en diferentes países.
Desde entonces, la iniciativa se ha convertido en una parte importante de su actividad fuera de la música.
Fund 4 Good ha respaldado programas relacionados con educación, derechos reproductivos y prevención de la violencia de género, trabajando con organizaciones locales en los diferentes territorios visitados por Rodrigo. Daisy Chain Fields llevó esa idea a una escala considerablemente mayor al convertir la recaudación de fondos en uno de los propósitos centrales de un festival completo.
La participación de Melinda French Gates también representa una conexión significativa entre dos generaciones muy diferentes de activismo.
French Gates ha dedicado buena parte de los últimos años a financiar iniciativas enfocadas en mujeres y niñas. En 2024 anunció un compromiso de 1.000 millones de dólares hasta 2026 destinado a organizaciones y personas que trabajan para ampliar los derechos y oportunidades de las mujeres en Estados Unidos y alrededor del mundo.
Rodrigo, por su parte, está utilizando una plataforma construida principalmente desde la música pop.
Desde el éxito mundial de SOUR y posteriormente GUTS, la cantante ha convertido parte de esa enorme visibilidad en apoyo financiero para organizaciones sociales. Lo interesante de Daisy Chain Fields es que esa dimensión solidaria no funciona simplemente como un complemento del espectáculo: está integrada directamente en la identidad del evento.
Y el resultado de su primera edición difícilmente podría haber sido más contundente.
Recaudar 10 millones de dólares ya habría representado una cifra extraordinaria para el debut de un festival. Conseguir posteriormente que una de las filántropas más reconocidas del mundo decida igualar completamente esa cantidad transforma el alcance de la iniciativa.
También demuestra cómo una acción puede generar otra.
Olivia Rodrigo y Daisy Chain Fields consiguieron los primeros 10 millones.
Melinda French Gates puso otros 10.
Ahora son 20 millones de dólares destinados a organizaciones que trabajan directamente con mujeres y niñas, y una primera edición que deja un estándar bastante alto para cualquier versión futura del festival.
En este caso, el verdadero éxito de Daisy Chain Fields no terminó cuando se apagaron las luces del escenario.
Terminó duplicándose.


