Robert Pattinson revela que lleva años trabajando sin descanso y ya piensa en sus próximas vacaciones
Robert Pattinson parece haber entrado en una etapa de su carrera en la que la única regla es aceptar aquello que realmente le resulta interesante. Después del fin de las huelgas de actores y guionistas en Hollywood, el intérprete encadenó un proyecto tras otro casi sin pausas, y ahora reconoce que incluso él se sorprende de cómo consiguió hacer funcionar su agenda.
En una nueva entrevista, Pattinson explicó que hubo un momento en el que decidió cambiar por completo su manera de elegir trabajos. La reflexión llegó después de que una película que preparaba junto a Adam McKay terminara desmoronándose, dejándolo inesperadamente con un período sin rodajes.
Ese tiempo libre terminó siendo importante.
Según contó, comenzó a preguntarse qué quería realmente hacer y llegó a una conclusión bastante sencilla: ya no le preocupaba perseguir necesariamente grandes producciones o personajes protagonistas. Su prioridad pasó a ser trabajar en historias que despertaran su curiosidad.
Ese cambio de mentalidad coincidió con una racha particularmente intensa.
Uno de los primeros proyectos que apareció fue Die My Love, dirigida por Lynne Ramsay y coprotagonizada por Jennifer Lawrence. Pattinson ha explicado que llevaba mucho tiempo queriendo trabajar con Ramsay, por lo que la oportunidad encajaba perfectamente con esa nueva filosofía profesional.
Después de eso, prácticamente no hubo descanso.
El actor terminó Die My Love y viajó directamente para comenzar The Drama, la película de Kristoffer Borgli en la que comparte protagonismo con Zendaya. Cuando terminó ese rodaje, volvió a tomar un avión casi inmediatamente para incorporarse a Primetime.
“Literalmente salí de Die My Love y volé a The Drama. Terminé esa y volé a Primetime prácticamente el mismo día”, recordó.
La situación era aún más intensa detrás de cámaras. Pattinson participó también como productor de Primetime y aseguró que, durante ese período, llegaron a estar preparando cuatro películas simultáneamente. La cinta dirigida por Lance Oppenheim es especialmente importante para él porque representa el primer proyecto que ha producido de manera activa desde sus primeras etapas de desarrollo.
Y su calendario no terminó allí.
Durante esta etapa, Pattinson también ha estado involucrado en producciones de enorme escala como The Odyssey de Christopher Nolan, Dune: Part Three de Denis Villeneuve y The Batman Part II, donde vuelve a interpretar a Bruce Wayne bajo la dirección de Matt Reeves.
La ironía es evidente.
Pattinson decidió que ya no le importaba hacer “películas grandes”, pero algunas de las producciones más grandes de Hollywood continuaron llegando hasta él.
Su forma de trabajar también refleja bastante bien la trayectoria que ha construido desde el final de Twilight. Pattinson nunca se limitó a perseguir únicamente grandes franquicias. Durante años alternó títulos comerciales con películas mucho más arriesgadas y autorales, colaborando con directores como David Cronenberg, Claire Denis y Robert Eggers.
Ahora parece estar aplicando esa misma lógica, pero de una forma todavía más intensa.
El resultado es una filmografía en la que puede pasar de una película independiente y experimental a convertirse nuevamente en Batman, para después interpretar un personaje inspirado en el periodista Chris Hansen en Primetime.
Eso sí, incluso él reconoce que el ritmo tiene un límite.
Después de recordar todos los proyectos que ha realizado casi consecutivamente, Pattinson terminó su reflexión con una promesa bastante sencilla: cuando todo esto termine, piensa tomarse unas vacaciones.
Después de pasar de un set de rodaje a otro prácticamente con la maleta todavía cerrada, parece difícil discutir que se las ha ganado.