¿Te gusta Alexander Skarsgård? Ponte a la fila… y prepárate para sudar. El actor sueco, ícono de la sensualidad nórdica desde True Blood hasta The Northman, acaba de elevar la temperatura (y las expectativas) con su nueva película: una comedia dramática de A24 con tintes de BDSM gay, que ya está dando de qué hablar tras su estreno en el Festival de Cannes.
Pero lo que realmente hizo que internet colapsara fue una confesión que soltó con la misma calma con la que se toma un café: ha tenido experiencias sexuales con hombres. Sí, leíste bien. Alexander Skarsgård. Con hombres. El corazón del colectivo gay quedó en el piso... y no por primera vez.
👕 Camiseta con dildo, motoqueros y cuero: Bienvenidos a Pillion
Durante su paso por el Zurich Film Festival, Skarsgård apareció luciendo una camiseta NSFW con un… juguete fálico estampado. No es broma. Pero todo esto tiene contexto: en Pillion, su nueva película, interpreta al líder de una banda de motociclistas que entra en una intensa y compleja relación BDSM con un joven gay, interpretado por Harry Melling (sí, el primo de Harry Potter... ya hablaremos de eso después).
Según Variety, el actor explicó qué lo llevó a aceptar este papel tan alejado de su imagen de galán nórdico:
“En este caso, no es realmente relevante cuál es mi historial personal. Quiero decir, tengo un hijo, pero lo que hice en el pasado, con quién estuve —hombres, mujeres… Para mí, lo importante era que esta era una oportunidad de contar una historia sobre una subcultura que no había visto representada de esta forma: con tanta autenticidad.”
Skarsgård también hizo referencia a Cruising (1980), el polémico thriller protagonizado por Al Pacino que retrataba a la comunidad leather gay como algo oscuro, peligroso y violento. Su opinión fue clara:
“Se mostraba como el submundo criminal de Nueva York, lleno de asesinatos y miedo. Los leather gays daban miedo. Yo no soy Ray (el personaje de Pillion), pero tengo algo de experiencia en ese mundo y sé que esa no es una representación real.”
🌈 ¿Bi-representación real o queerbaiting elegante?
Lo cierto es que en una época donde la representación LGBTQ+ en el cine aún lucha contra clichés y estereotipos, que un actor de alto perfil como Skarsgård se meta de lleno en una historia queer —y además reconozca abiertamente su propia fluidez sexual— es un gesto poderoso.
¿Lo hace más deseable? Absolutamente.
¿Queremos saber quiénes fueron esos hombres? También.
¿Nos alegra que por fin se esté hablando de sexualidades complejas en Hollywood sin caer en el morbo? Mil veces sí.
En resumen: Alexander Skarsgård no solo quiere romper moldes —quiere romperlos con cuero, cadenas y honestidad brutal. Y lo está logrando.
¿Estamos listxs para esta era kinky y queer del dios vikingo más hot del cine? Parece que sí. Y si no lo estás, te estás perdiendo de mucho.